Hacia un Mundo Mejor
Encontrar la FuerzaEn tiempos de crisis, es importante encontrar fortaleza y tranquilidad en nuestras comunidades, nuestra diversidad y nuestro compromiso común de aprender cómo desarrollar un mundo mejor. Los espantosos desastres naturales que crean destrucción a gran escala pueden centrar la atención en el hecho de que somos un solo planeta — un planeta que heredarán nuestros hijos. La forma en que vivimos, los recursos que consumimos y las políticas de nuestros gobiernos afectan al mundo natural. Los niños necesitan aprender acerca de la naturaleza y la tierra; las fuerzas naturales que pueden afectar nuestras propias vidas y las vidas de los niños y los adultos de todo el planeta.
Los niños necesitan desarrollar empatía y consideración para formar sus opiniones. Necesitan aprender a trabajar juntos para resolver problemas y a apoyarse en la fuerza de su familia, su comunidad, su nación y del mundo. Una catástrofe o una crisis que nos lleva a responder con compasión y ayuda también puede recordarnos que el dolor y el sufrimiento, la pena y la pérdida, no son exclusivos de las catástrofes que afectan al mundo. Todos los días, los niños de todo el mundo necesitan nuestra compasión y que los ayudemos a superar tragedias y conflictos grandes y pequeños.
HéroesLos niños siempre están rodeados de héroes. Además de los bomberos, los policías, los equipos de rescate, las fuerzas armadas, y todos aquellos que ayudaron a las víctimas o sobrevivieron a la devastación, hay otros:
- Los padres, los maestros y otros adultos que le trasmiten su fuerza a los niños, cuando ellos mismos se sienten abrumados por sus propios sentimientos de inseguridad, miedo o dolor.
- Los niños que ayudan a protegerse a sí mismos y a sus familias, actuando con valor mientras se escapan o soportan desastres naturales.
- Los niños y los adultos que reconocen que pueden ayudar a los demás en tiempos de crisis y brindar su tiempo, energía o recursos materiales para ayudar a los demás.
Cuando los vientos braman, cuando el ruido es ensordecedor y la oscuridad crece, o el suelo se sacude o se abre, los niños necesitan todo el refugio y la luz que podamos darles. Debemos recordar siempre que los niños tienen la fortaleza y la bondad necesarias dentro de ellos para construir un mundo mejor para el futuro. |